Artículo escrito por el Académico de la Real Academia Alfonso X El Sabio
y Aparejador Municipal de Cehegin, Jose María Alcázar Pastor

PEDANIA DEL ESCOBAR

Esta pedanía tiene un origen romano, su mismo nombre nace en esa época, el valle del Río Quipar a lo largo de su termino, es un asentamiento continuo de villas de origen romano que limitan la ciudadela de Alquipir con las minas de hierro de Gilico.

Su nombre nace a partir de una planta abundante en su época, la Cytisus Scoparius (Escoba, Retama Negra, Hiniesta, Xesta Negra,Gódua, Isats), Scoparius que da el nombre del Escobar, actualmente.

Esta retama , de la familia de las leguminosas, del orden Genista, que para reproducirse necesita suelos arenosos, como es nuestra pedanía, florece en mayo con abundantes flores amarillas, que recogían para teñir las telas de un bonito color amarillo, y según la cantidad de flores empleadas daban un tono más o menos alto, hay que pensar que hasta hace poco años se han empleado con este fin.

De esta planta, según los datos proporcionados por la Bióloga, Francisca María Alcázar (mi hija), tiene un alcaloide la espartina, gluconidos, tanino y aceites esenciales, su jugo es amargo y tóxico ( por ello se emplea en los encurtidos de la aceituna, para conservar el amargor que tanto gusta en la zona). La espartina es cardicial y estimula la actividad de los músculos lisos y de las fibras del útero. Las flores tienen propiedades diuréticas, para tratar la hidropesía, edemas y obstrucciones del bazo e hígado. Las virtudes diuréticas de estas flores se deben a su riqueza en flavonoides, y se aplican para obtener el alcaloide espartina, este alcaloide bloquea los impulsos nerviosos al nivel de los ganglios, impidiendo la llegada de sensaciones o estímulos indeseados

Antiguamente se escabechaban, estas flores en vinagre, para usarlas como aperitivo, de manera análoga a las alcaparras.

Esta planta se ha estado usando hasta hace pocos años, para realizar las escobas, que empleaban para barrer los hornos, tanto los de pan, como los de yeso, igualmente en las eras de trillar. Se hacían otras escobas un poco más fina con la planta conocida como escobilla, actualmente en regresión, con posible pérdida de esta especie, y que abundaba en esta pedanía. La retama, es un arbusto profusamente ramificado, con ramas flexibles, angulosas, y asurcados longitudinalmente, las flores amarillas amariposadas, de buen tamaño, con rabillo largo, solitarias o en parejas dispuestas en las axilas de las hojas.

LINDEROS:

NORTE.- Río Quipar
SUR.- Carretera comarcal C-415
ESTE.- Arroyo del padre Pecador.
OESTE.- Río Quipar y carretera C-415

El territorio de esta pedanía, corresponde a la Unidad Subbetica, Triasico Buntsandstein, donde abundan las areniscas rojas micaceas, sin embargo en la Fuente del Abad es triasico del Muschelkalk.

Estas areniscas rojas, han tenido su importancia industrial antiguamente, donde toda fragua estaba dotada de su piedra de amolar circular, bañada en agua, con objeto de sacar el corte de las herramientas. Igualmente en la construcción, para los hornos de cocer pan, donde se ponían como solera, con sirre y sal, es una piedra que no es atacada ni destruida, por el fuego, conservando el calor perfectamente.

La patrona del Escobar se denomina Ntra. Sra. De las Nieves, por ello el nombre más bonito de este municipio, actualmente, es el de Maravillas de las Nieves (nombre que puse a mi segunda hija a nacer ese día, junto con el de su abuela que tiene el nombre de la patrona de esta ciudad), que tanto ha llamado la atención cuando se escucha fuera de nuestra región; tenia una graciosa Ermita, fundada en el siglo XVI, que se abandonó en la década del 1950, para realizar la mediocre iglesia en el caserío del Escobar, junto con la Fiesta de los Inocentes de origen ibérico, que sin embargo perdura en La Copa, llevada por los descendientes de esta pedanía.

Sin embargo, en esta localidad se encuentra la Almazara Perdida, nombre dado por el periodista Ismael Galiana acertadamente, que al comentar la gastronomía de nuestra región la considera de las mejores cocinas, dando lugar que al visitar esta pedanía disfrute con gula de sus excelentes guisos.

Yendo desde Cehegín, al cruzar el Río Quipar o de la Plata como se le llamó, te encuentras con el yacimiento arqueológico de Begastri, que fue Ciudad Tardo Romano-Visigoda y Sede Episcopal, que detentaron el poder teocrático, y sus Obispos se citan en los Concilios de Toledo, durante el periodo visigodo, no hay que olvidar, que las raíces de esta ciudad son de origen ibérico.

Como lugares pintorescos, tiene los sitios de: Mala Escucha, Cabezo y fuente del Abad con una cota de 680,00 m.; Cabezo de la Serrallosa Pequeña, conocida por Sierra de la Muerta, de donde es ha extraído las rocas negras que se han empleado tanto en construcción como en decoración, y en su proximidad el Arroyo de Burete; llano de la Cierva, y los montes de las Rueldas; son dignas de visitar la Mina Soledad en La Canaleja (Chaparral), ricas en magnetita donde se conserva un pozo con castillete metálico para la extracción de mineral, donde iban a trabajar los peones de esta pedanía; Bancal de la Teja, con villas romanas.

Los caseríos más conocidos son: Las casa de Doña Bernarda, conocidas popularmente como Casas Coloras; los Reyes; la Muela; Ermita Vieja; Casas del Royo de Juan Domingo; Casas de las Cardederas; y las casas de la Tía Romera, Castillico, Marañon, La Marca, del Ciprés, Josefina, los Parrales y las de las Nieves todas ellas en diseminado. La población del año dos mil era de quince vecinos.

Cruza esta pedanía dos azagadores(vereda); el número 3, Azagador de San Ginés, con 25 varas cruza el río Quipar, contorneando la ciudad Tardo Romana de Begastri por su falda Norte dirigiéndose a la casa de la Muela, sube por el monte del Abad, saliendo a la carretera C-415 por la casa del Capirote(hoy demolida); y el número 4,Azagador de la Vereda Arjona, entra en el Escobar por el Rincón de Paco Santo al río Quipar, cruza la Vaera del Peñón y las Escuelas para dirigirse al Castillico, cruzando por la falda del Cabezo Gordo, el Bancal Colorao, el Azulico, y por las Talas del Carnes llega al collado del Campo de Tiro (Sierra de la Muerta o Cerrallosa Grande), y paralelo al ferrocarril llega al barranco del Padre Pecador siguiendo por el mismo aguas arriba.


LA FIESTA DE LOS INOCENTES EN EL ESCOBAR

Este articulo, se publicó en el año 1992, y tuve la ayuda inestimable de Miguel Angel de Maya Ruiz, joven estudiante de bachiller, que hoy día es un gran Ingeniero de Telecomunicaciones, escogí al joven, por ser de la familia de los Cristinos de hondas raíces en el Escobar, y que suponía que tendría interés en esta historia, para recuperarla, ya que la misma desapareció en el año 1.957, entre otras causas por la fuerte emigración de los pobladores a Cehegín y concretamente al barrio de San Antonio.

En las fiestas de Navidad, concretamente los días 25, 26, 27 y 28 de diciembre, se celebraban en esta pedanía del Escobar unos actos festivos que se pueden remontar a la época ibérica.

Nos vamos a centrar en los años inmediatamente anteriores y posteriores a la guerra civil, pues a esa época se refieren las informaciones contenidas en este artículo, facilitadas por quien fue durante 14 años mayordomo de las fiestas, José Pérez Sánchez, “el Lomas”.

Un grupo de estos inocentes, salía a la calle y llamando a las casas para pedir la limosna. Estaba integrado, por el mayordomo de las fiestas, uno o dos panderos, músicos en número de cuatro normalmente, cuatro personas que hacían el papel de inocentes, más una de juez y otra de alcalde. Los cuatro inocentes portaban un sombrero alto del que pendían cintas de colores, este sombrero, iba adornado con espejos, rosas y cintas de colores, En la visera se ponía un collar dorado, verde o blanco. Se adornaban con un pañuelo de seda al cuello ( cada inocente de color distinto) con una sortija dorada y lisa, idéntica para cada uno. El pandero y los cuatro músicos ( dos guitarras, un laúd y una bandurria) iban abriendo el minicortejo, mientras tocaban jotas, pardicas, malagueñas y pasodobles. El mayordomo llamaba a las puertas de las casa, al tiempo que decía “ánimas”.

El juez llevaba la cara pintada de negro, una gorra de plato, una guerrera y una ristra de guindas colgada. El alcalde, tambien con la cara pintada, iba vestido con una guerrera y se cubría la cabeza con un sombrero de copa alta, una ristra de chorizos colgaba de su cuello, y otra de guindas en la solapa del gabán y con un bastón en la mano. El primer día que se pedían limosnas era el 25 por la tarde. Los días 26, 27 y 28 llamaban a las puertas por la mañana y por la tarde. Les daban dinero y productos de todas clases, entre otros: Trigo, patatas, espinazos, higos secos, ristras de guindas y pimientos. El día 28 festividad de los Inocentes, se celebraba una misa por la mañana, de 11,30 a 12, en la iglesia vieja ( hoy transformada en vivienda). Al acabar la misa, había un baile de ánimas en la Era y, por la tarde otro en el mismo sitio. Este día salían a pedir por la mañana, antes de la misa, durante la cual un inocente le quitaba el libro al cura, y se le imponía una multa, que solía ser de cinco duros. El sacerdote decía “No puedo decir misa, porque me han quitado el misal. Esto tiene que ser cosa de los inocentes”. El inocente respondía así: ”No, señor, el misal no esta perdido, sino en Roma; siempre cuando pague usted la multa que el señor alcalde le ha impuesto, el libro estarás de nuevo aquí”. El cura tenía que pagar la cantidad exigida para que los inocentes le devolviesen el libro.

El dinero y los productos recogidos por las “animas”, era utilizado para pagar a los músicos, al terminar la fiesta de los inocentes. Si se rompía alguna cuerda de los instrumentos, se le compraba otra nueva, El mayordomo daba de comer y suministraba tabaco a los músicos y a los inocentes, A cada uno de estos últimos tenía que comprarles unos alpargatas y calcetines. El domingo siguiente al término de la Navidad, los productos sobrantes de lo recogido en las salidas, era puesto a subasta entre los habitantes del Escobar. Con el dinero sobrante de las limosnas se hacían las fiestas en honor de San Antón y a la patrona la Virgen de las Nieves.

Alguno de los que han intervenido en estos festejos son:

MAYORDOMOS: José Pérez Sánchez, Javier Pérez, Antonio Fernández, José Fernández, Pedro de Maya García, Miguel Fernández López Cristino de Maya Cuenca, Juan Pérez García, Antonio Pérez Sánchez, Pedro Rosendo, Miguel Fernández, Miguel Abril, Zenón Valera, Antonio Fernández Saez, Juan Sánchez, José Fernández, Ginés Fernández, Pedro Pérez Sánchez y Juana Pérez Sánchez.
INOCENTES: José Guillen, Alfonso de Maya Valera, Cosme de Maya Valera, Antonio Valera Fernández y Ginés Valera Fernández.
ALCALDE: Juan “el Pintao”.
JUEZ: Antonio de Maya Torrecilla.
PANDEROS: Antonio de Maya y Juan Sagasta.

 

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